29 may. 2014

Los vinos espumosos

Los vinos espumosos



Los vinos espumosos pueden ser muy diferentes en cuanto a la calidad, carácter y estilo. El ejemplo francés por excelencia, el champagne, es imitado en el mundo entero. El mejor es el seco sin llegar a ser austero, con aromas intensos y delicados, perteneciente a variedades clásicas y envejecido en botella.

Los demás vinos espumosos pueden aproximarse mucho al champagne si son producidos a partir de las mismas cepas y elaborados de la misma manera, o parecerse simplemente a una bebida gaseosa: Mucha espuma, perfume de frutos secos, o muy poco sabor. Los champañeses protegen celosamente su denominación: Los vinos elaborados en los más diversos lugares del mundo según el método tradicional no tienen derecho a la mención en sus etiquetas, y ésta suele sustituirse por el método tradicional o clásico. Estas designaciones significan en todo caso que se trata de vinos elaborados según el método de la segunda fermentación.


El champagne constituye sin duda la mejor elección para una fiesta, pero existe una gran cantidad de vinos espumosos de excelente calidad.

La primera categoría posee incluso una identidad y una individualidad regional. La mayoría de los vinos espumosos franceses y españoles (Cava) proceden de variedades con sabor más neutro que las del champagne, y son por tanto, más ligeros y posiblemente más afrutados.

Los vinos espumosos alemanes e italianos provienen de variedades más aromáticas y son ligeramente más dulces. Estos vinos deben beberse jóvenes y frescos.
En el segundo grupo, “Finos intensos”, la permanencia en boca, la finura de los aromas, la pureza del estilo y la semejanza con el buen vino de champagne son los elementos que resultan atractivos para el gran público.


Muchos otros vinos burbujeantes han tomado por modelo el champagne, pero aunque los españoles y los californianos pueden importar variedades regionales como el Chardonnay o el pinot noir para implantarlas en sus viñedos, les resulta imposible importar el clima de la Champagne: A los vinos efervescentes de América les falta mucha fineza y persistencia por exceso de madurez de las uvas. 

Entre los ligeros y aromáticos, los vinos espumosos incluyen los italianos, muy ligeros, a base de moscatel, vinos muy bien dosificados para suavizar su sabor. Suelen recomendarse para postres, pero hay que desconfiar un poco de ellos: Un alimento demasiado dulce mara la mayor parte de los vinos, por lo que un vino de postre debería ser un poco más dulce que el plato que acompaña. 

Lanson Champagne

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